El PE español se enfrenta a un colapso financiero

Por Javier G. Recuenco7 min de lecturaLeer en X.com
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En el hilo turras de hoy, vamos a hablar del charco en el que se está metiendo el PE en su loca huida hacia delante por su incapacidad de darle la vuelta a las compañías en portfolio y el barril de pólvora sobre el que está sentado. Vamos allá.

Huelga decir que vamos a abrir una lata de gusanos importante y que el tema va a levantar unas cuantas ampollas, pero no hemos venido aquí a hacer amigos.

Como siempre, primero un recap de los hilos donde hemos hablado del tema históricamente.

Y este artículo de @egonzalez314 en Linkedin es un resumen estupendo de la problemática base.

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Enrique A. González Iglesias’ Post

PRIVATE EQUITY: ¿FIN DE UNA ERA? En la última década hemos vivido un crecimiento exponencial del PE. Solo en España, hemos pasado de 300 entidades de capital riesgo a 1.256 en 2024, según informe “Evolución de las entidades de capital riesgo entre 2023 y 2024” publicado por CNMV en octubre de 2025. En cuanto a patrimonio bajo gestión, en 2024 alcanzaba cerca del 3% del PIB (47.000 millones de euros). Según el informe de CNMV, la inversión del sector en España en capital semilla y start up ha pasado de representar el 20,7% en 2013, al 9% en 2024; en cuanto a operaciones de compra apalancada, ha disminuido del 24% al 5,8% en el mismo período. En cambio, la inversión en otros fondos (no directamente en empresas) ha aumentado del 10,9% en 2013 a un 38,7% en 2024. La rentabilidad media del PE español en el período 2013 a 2024 apenas alcanzó el 6% (informe CNMV). Estos datos parecen un indicador claro del agotamiento del modelo, además de otros como la caída del 20% en la captación de nuevos fondos, o la necesidad de entrada de pequeños inversores: Hay nada menos que unos 900.000 clientes de banca privada en España que han invertido en PE. Veremos la capacidad de paciencia de los mismos. Algunos fondos tienen participaciones en empresas que podríamos considerar ya como subprime. Según Dealogic, el PE necesita ejecutar nada menos que 18.000 exits en dos años, existiendo un “atasco” de 9,4 billones de euros de activos sin vender. No parece realista. Se está revitalizando un mercado secundario (SBO, fondos de continuación) que ha estado asociado con las ventas de activos tóxicos. Es absolutamente necesario que el exit de una gran parte del “atasco” se haga vía salidas a bolsa y no vía secundario. A cierre de 2024, BME Growth alcanzaba una financiación acumulada anual de 7.032 millones de euros: hay liquidez. Tipos de interés por encima del 2% va a ser la norma a medio plazo.. Ya estamos viendo las primeras señales se "sequía" en el mercado de crédito privado en USA (las “cucarachas” de las que habla Jamie Dimon. La irrupción de la IA en los próximos 5-6 años va a ser un disruptor: más del 50% de los puestos de trabajo que no conlleven resolver CPS (resolver problemas complejos, nuevos y que involucran múltiples interconexiones) van a desaparecer. Recientemente el CEO de EQT (gestora de PE con 210.000 millones bajo gestión), Per Franzén, advertía que hasta el 80 % de las firmas de PE podrían transformarse en “empresas zombis” en la próxima década. Al PE le aplica la metáfora histórica del hotel de Hilbert: Principios incipientes, captura de tracción, éxito apoteósico, metástasis, muerte, necesidad de nuevo paradigma. El nuevo paradigma pasará por equipos híbridos formados por gestores, financieros, jurídicos, ingenieros, humanidades etc. El futuro es un CPS, querido Javier G. Recuenco #mercadodecapitales #finance #reestructuraciones #BME #Bmegrowth #juridico #gestión #mercados #inversión #capitalriesgo #corporate

De hecho vamos a hacer un pequeño recap de puntos / bullets de dicho artículo como whistleblower de la problemática.

El sector del private equity está mostrando signos claros de agotamiento tras un período de crecimiento exponencial, lo que podría marcar el fin de su modelo tradicional.

Esta argumentación se basa en datos específicos de España, pero incorpora elementos globales para respaldar la idea de un "atasco" sistémico y la necesidad de un nuevo paradigma.

Crecimiento Exponencial y Cambio en la Estructura de Inversiones: En España, el número de entidades de capital riesgo ha pasado de 300 a 1.256 entre 2013 y 2024, según el informe de la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) de octubre de 2025.

El patrimonio bajo gestión alcanzó el 3% del PIB en 2024 (aproximadamente 47.000 millones de euros). Este crecimiento refleja un boom impulsado por tipos de interés bajos post-crisis financiera de 2008, que facilitaron el apalancamiento (deuda) para adquisiciones.

Sin embargo, la tesis destaca un giro preocupante en las inversiones: la proporción en capital semilla y startups ha caído del 20,7% en 2013 al 9% en 2024, mientras que las operaciones de compra apalancada (leveraged buyouts, LBO) han descendido del 24% al 5,8%.

En cambio, las inversiones en otros fondos (no directamente en empresas) han aumentado del 10,9% al 38,7%.

Esto sugiere una "financiarización" del sector, donde el PE se aleja de la creación de valor real en empresas innovadoras y se enfoca en estructuras más especulativas o pasivas, lo que erosiona su propósito original de fomentar el crecimiento empresarial.

O lo que es lo mismo, la cabra tira al monte, la nada nadea, y el tenedor tenedorea.

Baja Rentabilidad y Señales de Agotamiento: La rentabilidad media del PE español entre 2013 y 2024 fue solo del 6%, con una caída del 20% en la captación de nuevos fondos.

Además, hay 900.000 clientes de banca privada invertidos en PE, y algunos fondos poseen participaciones en empresas "subprime" (de alto riesgo y baja calidad).

Estos indicadores apuntan a un modelo insostenible. La baja rentabilidad (inferior a muchos índices bursátiles históricos) cuestiona la viabilidad a largo plazo, especialmente con los LPs (Inversores) involucrados, cuya paciencia podría agotarse si no ven retornos.

Cuando alguien con dinero pierde la paciencia ante la enésima excusa, o directamente, se les hace algo como esto, hay unos abogados caros en alguna parte que se ponen muy contentos.

La mención a empresas subprime evoca paralelismos con la crisis de 2008, donde los activos tóxicos colapsaron los mercados. Como apunta Enrique, esto apunta a un obvio agotamiento del modelo, donde el exceso de capital ha inflado valoraciones sin fundamentos sólidos.

El atasco de Exits y la Revitalización del Mercado Secundario: Según Dealogic, el PE global necesita ejecutar 18.000 exits en los próximos dos años, con un backlog de 9,4 billones de euros en activos sin vender.

Se revitaliza el mercado secundario (SBO o secondary buyouts, y fondos de continuación), históricamente asociado a ventas de activos tóxicos.

Este atasco es el núcleo de la tesis: los fondos no pueden liquidar posiciones debido a valoraciones infladas, mercados volátiles y tipos de interés altos (por encima del 2% como norma a medio plazo).

En lugar de exits reales (como salidas a bolsa), se recurre a secundarios, que Enrique ve como un parche para activos problemáticos.

Propone que una gran parte de los exits debe canalizarse vía mercados como BME Growth (que acumuló 7.032 millones de euros en financiación en 2024), donde hay liquidez disponible. Sin esto, el sector podría colapsar bajo el peso de activos ilíquidos.

Señales de sequía en el mercado de crédito privado en EE.UU. (citando a Jamie Dimon de JPMorgan sobre "cucarachas" o problemas ocultos).

Vamos a añadir un par de colaterales a la fiesta: La IA podría eliminar más del 50% de los puestos de trabajo no relacionados con CPS (resolución de problemas complejos), disrumpiendo modelos de negocio.

Cita a Per Franzén, CEO de EQT (con 210.000 millones bajo gestión), quien advierte que hasta el 80% de las firmas de PE podrían convertirse en "empresas zombis" en la próxima década. https://enterprise.news/uae/en/news/story/dba92...

Los tipos de interés elevados encarecen el apalancamiento, clave para el PE, y revelan que los portfolios están llenos de operaciones dudosas. La sequía en el crédito privado limita nuevas operaciones.

La IA actúa como disruptor: acelera la obsolescencia de empresas con propuestas de valor obsoletas, forzando reestructuraciones masivas.

Enrique usa una metáfora que yo he usado históricamente, la del hotel de Hilbert para ilustrar el ciclo: inicio prometedor, expansión, metástasis (sobrecarga) y necesidad de reinvención.

Enrique y yo hemos estado discutiendo sobre el nuevo paradigma/propuesta: Equipos híbridos integrando gestores, financieros, jurídicos, ingenieros y humanistas, enfocados en CPS.

La tesis concluye que el PE debe evolucionar de un modelo financiero puro a uno multidisciplinario, capaz de resolver problemas complejos en un mundo post-IA. Esto implica una transición hacia la innovación real, no solo leverage, para sobrevivir.

En resumen, la tesis no es solo un diagnóstico de crisis en España, sino una advertencia global: el PE ha alcanzado un punto metastásico prácticamente irreversible y requiere un reset para evitar colapso.

El único comentario visible, de Pedro Matilla Castaño, refuerza y complementa la tesis con un enfoque regulatorio y de riesgos para inversores minoristas.

Coincide plenamente, destacando el giro histórico en la regulación que ahora permite inversiones de minoristas en PE, con mayor flexibilidad.

Lo ve como una "casualidad" sospechosa: justo cuando los exits se complican, se inventan productos secundarios para que los grandes jugadores salgan a costa de los minoristas.

Compara esto con la crisis de 2007-2008 (preferentes, ABS, CLO), prediciendo que se culpará al regulador a posteriori.

Este comentario añade una dimensión ética y regulatoria a todo este carnaval.

Refuerza la idea de que se está intentando colocar los "activos tóxicos" en secundarios, sugiriendo que el agotamiento del modelo podría derivar en una burbuja similar a 2008, donde inversores minoristas (los 900.000 mencionados) absorben pérdidas.

Integra la tesis al enfatizar que la revitalización de secundarios no es una solución, sino un traslado de riesgos, potencialmente exacerbando desigualdades y erosionando la confianza en el sector.

Alguien está teniendo una visión.

La madre que me quiso. Vamos a intentar cerrar esto con una cierta gracia dentro de lo árido de la exposición (Necesario para que veamos que son datos objetivos y no mi mera opinión interesada).

El PE ha generado una situación que ha pasado de ser un vehículo dudoso en términos de rentabilidad a una bomba de relojería financiera que necesita desactivación.

Las bombas de relojería financiera por regla general no han tenido desactivaciones sencillas, porque para empezar, hay incentivos para cebarlas, pero no es tan sencillo hacer unwind.

De hecho, una tentación cuando el pastel de mierda se hace enorme, es intentar trasladarlo al inversor sin cultura financiera. Grandes éxitos históricos al respecto (Preferentes, CDS...) garantizan que el mecanismo es discutible en términos efectivos y de responsabilidad penal.

Si queremos que la bolsa no reviente tenemos que desactivar la espoleta y permitir que el PE logre la labor en la que se ha atascado, y vender una serie de compañías a precios razonables una vez transformadas y colocadas en valor.

Huelga decir que eso pasaría porque fondos de PE aplicaran el nuevo paradigma. No lo vemos fácil ni sencillo, pero a la fuerza ahorcan.

Tic-tac, tic-tac #finhilo

P.D.I: Me parecería increíble que nadie lo hubiera leído ya, pero just in case: