En el hilo turras de hoy, e intentando hacer un breve entremés cómico entre las grandes sagas a las que parece que estoy ahora mismo abonado, vamos a hacer un breve repaso de miscelánea del CPS Hispano y de nuestra tradición de pensamiento lateral. Vamos allá.

Una cosa que me fascina es el análisis cultural profundo sobre artefactos culturales populares: @aescohotado hablando sobre el Real Madrid, Luis Alberto de Cuenca y su pasión por el cómic, Warhol o Dalí trabajando con tropos de la sociedad de consumo.
Yo voy a usar, a sugerencia de @Pedropajares, una serie de arquetipos populares como vehículos de transmisión de conceptos elevados como el CPS Hispano. Con todos ustedes, Gracita Morales.
Gracita Morales, cuyo nombre real era María Gracia Morales Carvajal, nació en Madrid el 11 de noviembre de 1928 y se convirtió en una de las actrices más queridas del cine y el teatro español del siglo XX.
Su carrera brilló especialmente durante los años sesenta, cuando su vis cómica, su voz inconfundible y su capacidad para encarnar personajes entrañables la convirtieron en un icono popular.
Procedía de una familia vinculada al mundo artístico: su padre era empresario del Teatro Calderón y su madre propietaria de minas de carbón, un entorno que favoreció su inclinación hacia las artes escénicas.
Estudió danza clásica y española, aunque pronto se decantó por la interpretación. Debutó en el teatro a los 20 años como meritoria en la compañía de Luis Peña y Josita Hernán, y más tarde trabajó con figuras como Catalina Bárcena o Antonio Vico.
Su salto al reconocimiento llegó con la obra "Maribel y la extraña familia", de Miguel Mihura, que también interpretó en su versión cinematográfica de 1960.
Durante los años sesenta, Gracita Morales se convirtió en una presencia constante en la gran pantalla. Fue especialmente conocida por sus papeles de criadas respondonas, mujeres ingenuas pero firmes, y personajes de gran ternura y comicidad.
Su voz atiplada se volvió parte esencial de su identidad artística. No canon, lo que podía ser a priori un obstáculo se convirtió en una nota diferencial de su personalidad. Un poco como Lina Morgan, si no puedo ser despampanante, voy a ser reconocible.
Participó en películas emblemáticas como "¡Cómo está el servicio!" o "Sor Citroën" donde su talento para la comedia brilló con fuerza.
A pesar de su enorme popularidad, su vida personal estuvo marcada por dificultades: un divorcio, problemas de salud mental y un progresivo declive profesional. Falleció en Madrid el 3 de abril de 1995, dejando un legado profundamente arraigado en la memoria del cine español.
Aunque a menudo se la encasilló en papeles de mujer ingenua, Gracita Morales aportaba a estos personajes un matiz muy particular: una mezcla de inocencia, determinación y sorprendente capacidad para resolver problemas.
¿Qué define su arquetipo? Partían de una ingenuidad aparente. Sus personajes parecían despistados o tímidos, pero esa fachada escondía una gran intuición.
Tenían una resolutividad inesperada: a pesar de su apariencia frágil, solían ser quienes encontraban la solución práctica a los conflictos.
Hacían uso del humor como herramienta. Su comicidad no era solo un recurso para hacer reír, sino una forma de desactivar tensiones y avanzar en la trama.
Y eran un paragón de firmeza moral. Representaba personajes nobles, honestos y con un fuerte sentido del deber.
Exhibía un clara capacidad de transformación: empezaban siendo subestimados, pero terminaban demostrando su valía.
Este arquetipo conectó profundamente con el público porque encarnaba la idea de que la fuerza no siempre se muestra con grandilocuencia, sino con pequeños gestos, ingenio y humanidad.
Bien, vamos a traer a la mesa otra mujer resolutiva en un mundo distinto: Bettye McCartt (la secretaria de "The Offer").

Ponerlas en contraste es un ejercicio delicioso porque, aunque proceden de contextos culturales, sociales y narrativos muy diferentes, ambas encarnan un arquetipo similar: el de la mujer aparentemente secundaria que, en realidad, sostiene el funcionamiento del mundo que la rodea.
Ambas comparten el arquetipo de la resolutiva invisible dotada de inteligencia práctica.
Tanto Gracita en sus papeles como Bettye en "The Offer" destacan por una capacidad instintiva para resolver problemas. Gracita lo hace desde la comedia, con una mezcla de ingenuidad y astucia. Bettye lo hace desde la eficiencia profesional, con una calma que desarma.
Ambas representan a la mujer que ve lo que otros no ven y actúa sin necesidad de protagonismo.
En sus respectivos universos, sus personajes parten de una posición aparentemente menor, de un rol subestimado: Gracita suele interpretar criadas, secretarias o mujeres de clase trabajadora. Bettye es “solo” la secretaria de Al Ruddy.
Pero en ambos casos, la narrativa revela que sin ellas nada funcionaría. Son el engranaje silencioso que mantiene la maquinaria en marcha. Las Femina ex Machina.
Las dos manejan la palabra como herramienta: Gracita, desde la comicidad y la espontaneidad, Bettye, desde la diplomacia y la firmeza suave. Ambas logran influir sin imponerse, un rasgo muy característico del arquetipo de la resolutiva discreta.
Hay asimismo claras diferencias culturales y de tono obvias.
Gracita Morales viene a representar a la resolutiva popular. Su figura nace del cine español de los 60, marcado por la censura, el costumbrismo y la comedia de enredo.
Su resolutividad es doméstica, emocional, intuitiva. Su humor suaviza tensiones y revela verdades incómodas. Representa a la mujer trabajadora que, pese a ser subestimada, tiene más sentido común que todos los demás juntos.
Bettye McCartt, por el contrario, viene a representar la profesional imperturbable. Bettye surge del Hollywood de los 70, un entorno competitivo, masculino y agresivo. Su resolutividad es corporativa, estratégica, basada en la lectura del poder.
Otro ejemplo arquetípico similar en esta línea viene de los ochenta:
No necesita humor; su arma es la competencia impecable. Encaja en el arquetipo estadounidense de la “fixer” silenciosa: la persona que sabe a quién llamar, qué decir y cuándo actuar.
Al final, en realidad, estamos hablando de dos caras del mismo arquetipo:

Gracita y Bettye son dos versiones culturales del mismo tipo de personaje: la mujer que, desde un rol aparentemente secundario, demuestra ser indispensable.
Una lo hace desde la ternura y la comicidad; la otra desde la profesionalidad y la sangre fría. Pero ambas comparten una cualidad esencial: la capacidad de sostener el mundo sin que el mundo se dé cuenta.
La madre que me quiso. Turra limit hits. Vamos a ver si cerramos esto con una cierta elegancia y dejando el punto claro y la bandera arriba.
Bettye es una persona que ha nacido, como ella reconoce, en el sexo equivocado para ejercer sus capacidades. Gracita maximiza sus aparentemente pocas cartas y hablidades.
Gracita es la persona que sobrevivirá a la IA. La que tiene una voz distintiva, aunque no sea canon:
Ya hemos hablado de quien es realmente la CPSer en "The Offer":
Pero es realmente una mujer "out of time", lo estaría petando grandemente en los tiempos actuales pero es casi un anacronismo, un OOPart.
Gracita está en su tiempo. Sabe intuitivamente que cuando el motor se atasca es la que va a sacar el tema adelante, y juega su papel a full.
Vamos a tiempos donde las Gracitas serán los Guzmán de Alfarache, el aceite en el engranaje, el pensamiento lateral y la improvisación dirigida, con propósito.
En tiempos de Claudes, de Ralphs, de megamáquinas capaces de trabajar por veinte profesionales, terminaremos apreciando a la persona que es capaz con un mohín de disolver los terribles problemas cotidianos.
Mientras que Bettye es luterana a full, Gracita es CPS Hispano por los cuatro costados. #finhilo
P.D.I: Esta vez he acumulado los hilos previos referentes al final, pero no os acostumbréis: Hilo CPS Hispano: https://x.com/Recuenco/status/19718251151650285... Inicio trilogía The Offer:
P.D. II: Curiosamente el Factor X en la vida real terminó cargándose a Gracita. A mi me interesa el arquetipo para mi relato de hoy, no a la persona atormentada real. Probablemente le hubiera gustado estar en tiempos actuales, donde hay mucha más sensibilidad por la salud mental.
P.D. III: Fascinante insight sobre la creación del carácte de Bettye:



![GRACITA MORALES en Cómo está el servicio [HD] | FlixOlé](/metadata/I9CAK8Bz.jpg)

