En el hilo turras de hoy, y cerrando la (de momento) pentalogía del pompismo, hoy vamos a ver cuando el pompismo deja de ser combustible y pasa a ser fentanilo. Abróchense los cinturones, que arrancamos.
Voy usar dos conceptos que he usado en reiteradas ocasiones, que son el sweet spot para representar variables multidimensionales y el concepto de PAVs personotécnicos.
El principal problema de ambos conceptos es el mismo: Son profundamente antiintuitivos. Vamos por partes y empecemos por el sweet spot como concepto, y la gestión de variables y escenarios multidimensionales.
El concepto de sweet spot o punto dulce se refiere a un nivel óptimo de intensidad, rendimiento o satisfacción en una actividad o situación.
Dependiendo del contexto, el sweet spot puede variar, pero generalmente implica un equilibrio entre el esfuerzo y el beneficio, o entre el riesgo y la recompensa.
Algunos ejemplos de ello son por ejemplo, los sweet spots en términos de rendimiento en ejercicio físico.
La particularidad del sweet spot es que puede ser multidimensional. Y esas dimensiones ser complejas. Puede ser el punto óptimo, el de máximo rendimiento, el de mínimo daño... el mejor según un criterio objetivo, que puede asimismo variar.
Por ejemplo, es bastante posible que desconozca que el septum tiene un sweet spot muy específico en la nariz y que cualquier otro lugar te puede dar muchos problemas.
Obviamente, los problemas con la gestión del sweet spot comienzan a dispararse según vamos incorporando más dimensiones a la hora de calcular el sweet spot.
Los humanos tenemos problemas gestionando escenarios multidimensionales porque nuestro cerebro está limitado por la capacidad de procesar información compleja y dinámica, y porque nuestra cultura y educación nos han condicionado a pensar de forma lineal y reduccionista.
Este artículo se pregunta por qué el vencedor del pasado concurso de mates en el All-Star de la NBA no ha tenido una oportunidad en la misma.
En el artículo, el propio jugador menciona el concepto del dharma, que no deja de ser curioso en el contexto en el que se produce.
La palabra dharma es de origen sánscrito y puede significar orden universal, el deber o la rectitud de la realidad. Este concepto es fundamental en diversas religiones orientales, tales como el hinduismo, jainismo y en el budismo.
El dharma es la manifestación del orden cósmico y por ello se considera vinculado con la misión que tenemos en nuestras vidas. Las acciones de las personas deben llevarse a cabo de acuerdo con el dharma para que el mundo mantenga un correcto orden y balance.
Según la cosmovisión de las religiones de la India, todo está interrelacionado. Así, nuestras acciones son relevantes a todo nivel: individual, social e incluso universal.
Los seres humanos eligen obedecer al dharma como ley superior sagrada con cada acto que realizan. Los principios morales que llevan a su cumplimiento pavimentan el camino de la perfección y de la felicidad tanto en esta vida como en las próximas reencarnaciones.
El practicante del dharma halla la felicidad. Por el contrario, separarse del camino del dharma produce mal karma, generando discordias y carencia de plenitud en la vida.
“I really tried to let go of all expectations. Every time I’m on the court, I want to win a championship.
But for myself, I let go of, ‘Is this going to happen?’ It’s ‘Can I be better than I was last year?’ And I worked on the things that I felt like I needed to get better at and just continue to grow.”
McClung es consciente de que tiene que mantener un delicado equilibrio entre no generarse expectativas locas y al mismo tiempo mantener el hambre necesario para poder competir al máximo nivel.
Y al mismo tiempo, una serie de entrenadores consideran que McClung a pesar de sus estadísticas estelares y su tremendo talento atlético, no tiene sitio en la liga actual, porque seguramente consideran que está lejos de un sweet spot para tener un hueco en la misma.
Volviendo a por qué tenemos limitaciones en nuestro pensamiento multidimensional, para superarlas se requiere un enfoque transdisciplinario que integre diferentes perspectivas y conocimientos, y que nos desafíe a trascender los límites de nuestro pensamiento.
Naturalmente huelga decir que ya he mencionado en reiteradas ocasiones que la transdisciplinariedad está en la raíz del CPS.
Asimismo ya he hablado en reiteradas ocasiones de los PAVs personotécnicos:
Un diagrama relativamente sencillo en términos de sweetspotting como es el caso del de Ikigai, nos parece tremendamente sofisticado porque no estamos acostumbrados al solape y la intersección de conceptos.
Yo los uso constantemente para especificar conceptos meta, liminales, ambiguos, conceptos del siglo XXI.

Cualquiera de vosotros que haya jugado al golf, o al Mario Golf, que para el caso es lo mismo, sabe que hay muchas maneras de embocar, y que a veces toca Wood, a veces toca Iron, a veces Sand Wedge, Pitch Wedge o Putter.

Un golpe perfecto es una mezcla imposible de fuerza, palo, terreno, viento, orientación en la hierba, pendiente, obstáculos y muchas más restricciones simultáneas. Y suerte, que cojones.
Pero amigos, somos una puta mierda gestionando el contexto, como ya me he hartado de decir.
Y solo nos acordamos de Santa Barbara cuando truena. Solo invocamos al contexto para justificar nuestros mamoneos.
La madre que me matriculó en Bases de Datos. Turra limit alert. Venga, a cerrar y resumir.
La mayor parte de las discusiones inútiles del universo tienen que ver con el hecho de que gestionamos factores multidimensionales de manera reduccionista, muchas veces de manera dicotómica, normalmente de manera interesada.
Muchísimos de los problemas pompistas se pueden resolver con un replanteamiento de las métricas específicas y reales https://twitter.com/Recuenco/status/17591240186...
Hay una escena tremenda en Arrebato (1979) de Ivan Zulueta en la que Eusebio Poncela intenta convencer a Cecilia Roth de que la heroína no es un problema, siempre que "controles".

Obviamente todos percibimos el autoengaño. De hecho, si una persona como Antonio Escohotado, que aspiraba a ser la persona más sabia de España, lo logró con muchas limitaciones, no sé que esperamos los demás.
El propio Poncela lo experimentó en sus carnes, en una maravillosa profecía autocumplida on/off screen.
De hecho, Arrebato como película es la metáfora perfecta de a dónde nos puede llevar no encontrar el sweet spot con respecto a nuestras pasiones, y al mismo tiempo es un perfecto cautionary tale.
Ivan Zulueta se vació por completo después de rodarla, no hizo prácticamente nada significativo después de ella, y es un maravilloso juego de espejos vampirismo/cine/heroína donde él es perfectamente consciente de cómo acabará.
Terminará en el paredón, y tragado por su pasión.
Porque podemos cambiar de casi todo, pero no podemos cambiar de pasión.
Por eso no soporto el idealismo. No por nada particular, sino porque termina siempre degenerando en pompismo. No podemos controlar nuestras pasiones. #finhilo.
P.D. I: Este libro analiza los problemas de seguridad en Colombia desde una visión multidimensional, considerando los aspectos políticos, económicos, sociales, ambientales y culturales, a nivel nacional, regional e internacional. https://esdeglibros.edu.co/index.php/editorial/...
P.D. II: Baroni ha escrito mucho sobre el tema:
P.D. III: Si no es el libro definitivo sobre la gestión del contexto está cerca:
P.D. IV: "Your passions should fit you exactly but your purpose in life should exceed you. Work for something much larger than yourself." - Kevin Kelly








